Celiagdarriba Psicóloga

Autosabotaje en las relaciones.

“Cuando parece que todo va  bien, siempre termino estropeándolo”

“Si me conociera bien, seguro que se iría”

“Seguro que le gusto menos de lo que dice”

“Si me abro más seré más vulnerable y sufriré más”

“Mejor terminar con esto antes de que sea peor”


Esos son algunos ejemplos de pensamientos frecuentes que pueden tener algunas personas
cuando comienzan o están dentro de una relación. Si te has sentido identificado/a, quédate
porque quizás esto te interesa.


Estos pensamientos no se instauran en la persona porque sí, realmente son fruto de un sistema
de defensa que se ha activado para prevenir un posible daño. Personas que han tenido relaciones
dañinas, se han sentido aisladas, han sido humilladas… al final no quieren que eso se repita. Por
eso, aunque deseen encontrar a alguien con quien compartir momentos, una amistad, una
pareja…, esa posibilidad también despierta el miedo a sentirse vulnerable y volver a sufrir. Y aquí
comienza el autosabotaje.


Nuestra parte protectora hace que, de forma inconsciente, controlemos más lo que decimos, nos
expongamos lo justo y necesario, estemos en alerta ante posibles señales que nos anticipen algún
daño. Y, antes de haber podido actuar de forma espontánea y dejarnos ser nosotros mismos,
hemos terminado con esa relación y con la posibilidad de que hubiera salido bien.
A veces sentimos ciertas resistencias cuando algo va bien en nuestra vida. La incertidumbre por lo
desconocido puede llevarnos a mantenernos en lo que es familiar para nosotros, aunque incluso
nos haga daño.


Y ahora te preguntarás, “¿qué puedo hacer yo?”.
Te propongo que te hagas la siguiente pregunta: ¿qué es lo peor que podría pasar? Ahí quizás
encuentres el motivo que te mantiene en el mismo lugar y hace que te resistas a verlo desde un
ángulo diferente.